
Merece la pena cambiar el aceite periódicamente: previene el desgaste y limpia el motor, para que pueda disfrutar de su vehículo durante mucho tiempo.
El motor es el corazón de su vehículo, y el aceite de motor es su savia vital. Cumple multitud de funciones y hoy en día debe hacer mucho más que simplemente lubricar y refrigerar: debe funcionar a altas temperaturas y presiones, limpiar el motor de residuos de combustión, abrasión, ácidos, agua y partículas de combustible, protegerlo de la corrosión y garantizar su estanqueidad.
Por eso los cambios de aceite regulares son tan importantes.
El aceite de motor está constantemente expuesto a esfuerzos térmicos y mecánicos extremos, lo que provoca su degradación y contaminación con el tiempo. Esto ocurre, por ejemplo, debido a la combustión en el motor, la dilución con combustible o la condensación, el envejecimiento natural del aceite y la abrasión mecánica. Esto favorece la formación de depósitos a partir de residuos de la combustión y puede tener graves consecuencias a largo plazo.
- Compresión y pérdida de potencia
- Valores de emisiones deficientes y riesgo de no superar la prueba de emisiones.
- mayor consumo de combustible y petróleo
- lubricidad deteriorada
- El lubricante ya no llega a los puntos de lubricación individuales del motor.
- aumento del desgaste del motor, incluyendo la rotura de la cadena de distribución y daños en el motor.
Para garantizar una lubricación óptima y proteger el motor de daños, simplemente rellenar con aceite nuevo no es suficiente. Solo los cambios de aceite regulares, es decir, sustituir el aceite usado por aceite nuevo, garantizan un funcionamiento fiable del motor y prolongan su vida útil.
¿Con qué frecuencia se debe cambiar el aceite?
Puedes consultar el manual de servicio de tu vehículo para saber cuándo debes cambiar el aceite. También puedes consultar el manual del propietario, donde se especifica la frecuencia de cambio. Muchos fabricantes recomiendan intervalos fijos: en los automóviles, suele ser una o dos veces al año o cada 15 000 a 30 000 kilómetros.
Sin embargo, ¡esto no se puede generalizar! El momento adecuado para cambiar el aceite depende de tu estilo de conducción. Por ejemplo, de la frecuencia con la que calientas el motor: si conduces principalmente en la ciudad, el aceite se deteriora más rápido.
Cambiar el aceite del motor a tiempo no es un capricho del fabricante—es una de las cosas más importantes para mantener el motor funcionando bien y evitar daños costosos. Aquí te explico por qué:
1. Lubricación adecuada
El aceite reduce la fricción entre las piezas internas del motor. Con el tiempo, pierde viscosidad y ya no protege igual, lo que provoca desgaste prematuro.
2. Evita el sobrecalentamiento
El aceite también ayuda a disipar el calor. Cuando está degradado, el motor puede calentarse más de lo normal, aumentando el riesgo de fallas.
3. Limpieza del motor
El aceite atrapa suciedad, residuos y partículas metálicas. Si no se cambia, se vuelve espeso y sucio, formando lodo que puede obstruir conductos internos.
4. Mayor vida útil del motor
Un mantenimiento adecuado reduce el desgaste y ayuda a que el motor dure muchos más kilómetros sin problemas graves.
5. Mejor rendimiento y consumo
Un aceite en buen estado permite que el motor trabaje de forma más eficiente, lo que puede mejorar el consumo de combustible y la respuesta del vehículo.
6. Evita reparaciones costosas
No cambiar el aceite a tiempo puede terminar en daños serios como desgaste de pistones, cigüeñal o incluso una falla total del motor.
En resumen: cambiar el aceite a tiempo es mucho más barato que reparar un motor dañado.
